miércoles, 14 de enero de 2009

Buenvenido a Buenos Aires

Son las 11 de la mañana de nuestro tercer día y voy a dedicar un rato a escribir nuestra experiencia en estos dos últimos días.
Llegamos el lunes 12 a las 11 de la mañana hora local tras un viaje de 14 horas. En el avión me tocó en un sitio espacioso al estar en la primera fila de una sección, lo malo fue el compañero que me tocó al lado. Al lado tuve un viejete con un olor a tabaco que, cada hora que pasaba, era un olor más desagradable. Si a esto le unimos que tenía una pequeña inclinación hacia mi lado y que estaba cada dos por tres invadiendo mi sitio, el viaje fue un poco incomodo. La verdad es que el viaje se me hizo mucho menos pesado de lo esperado y dormí bastante más de lo que pensaba, la única pega era el viejete este que tenía al lado. Llegando al final del viaje empecé a hablar con él y termiamos siendo casi amigos, ¿Quién lo diría?
Tras la llegada, fuimos a cambiar un poco de moneda y a coger un taxi. Lo del tema del taxi nos daba un poco de miedo porque nos habían dicho que habia que tener mucho cuidado. Nos habían aconsejado una compañía pero era la compañía más cara de todas, por lo que nuestra decisión fue coger la compañía más barata y con factura. La verdad es que se nos ofrecieron como 6 veces para llevarnos en un taxi y esas personas no molaban un pelo.
Una vez cogido el taxi, nos fuimos dirección Maipui 306, la dirección del hostal que tenemos cogido en pleno centro. Llegamos, nos duchamos y nos quedamos descansando en el hotel hasta a hora de comer. Como no conocíamos ningun sitio para comer, no le dimos muchas vueltas al tema y nos metimos en un Burguer King. No sabía que las cadenas estuvieran tan globalizadas ya que el precio de la hamburguesa era muy parecido al de España, menuda clavada...
Tras la comida, decidimos ir a conocer un poco el centro e irnos de tiendas por aqui. Estuvimos mirando todo tipo de tiendas, desde tiendas de móviles (todavía no nos hemos comprado ninguno porque no nos corre prisa. Cuando lo compre ya os la comunicare) hasta centros comerciales tipo el Corte Inglés. Como no, un servidor tuvo que tirar de tarjeta ya que no se llevo portatil y uno no puede vivir sin portatil. Tras mirar en varias tiendas, me decidí por comprar esta monada de portatil, un Acer Aspire One en blanco.
La verdad es que por ahora estoy muy contento con él, lo saqué a buen precio (menos de 400€) y es pequeñito, es más pequeño que un folio.

Ahora me muevo a pillar la residencia, a la noche os sigo contando mis batallas por Argentina!

1 comentario:

La Sota de Tagle dijo...

Estaremos muy pendientes de todo lo que nos cuentes.Seguiré todas yus andanzas.Si me das envidia, sabes que me voy para allí, ojala pueda !
Un beso, te queremos..
...desde Okendo, con cariño.